Gobierno planea acelerar la transición energética y lograr 50% de generación limpia en 2040
Actualizado el 2026-07-29 15:34:38
Durante su participación en el foro del Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, Sección México, el subsecretario de Planeación y Transición Energética de la Secretaría de Energía (Sener), Jorge Islas Samperio, anunció que se contempla una nueva meta para que el cumplimiento del 50% de la generación eléctrica provenga de fuentes limpias para el 2040, acelerando el horizonte previsto anteriormente para el 2050.
La decisión envía una señal al mercado respecto a la transición energética como un componente central de la política de desarrollo económico e industrial. México mantiene el compromiso de alcanzar 38% de generación limpia en 2030, pero el nuevo objetivo implica sostener un ritmo de incorporación de capacidad renovable significativamente mayor durante la década siguiente.
Cabe destacar que una de las principales metas transversales es alcanzar el acceso universal a la electricidad en 2030 y para lograrlo se destinó una inversión en transmisión y distribución equivalente a 10 mil millones de dólares aproximadamente.
Sin embargo, el desafío no radica únicamente en instalar nuevos proyectos solares, eólicos o de almacenamiento; sin una red más robusta será difícil incorporar el volumen de generación renovable que exige la nueva meta. La capacidad del Sistema Eléctrico Nacional para integrar esa nueva generación dependerá, principalmente, de la expansión y modernización de las redes de transmisión y distribución, así como de la incorporación de tecnologías que aporten flexibilidad y confiabilidad a la operación del sistema.
Otro de los mensajes relevantes es el reconocimiento explícito de que la transición requerirá una mayor participación del sector privado. Para la industria energética, esto representa un entorno potencialmente más dinámico, aunque la velocidad de ejecución dependerá de que los procesos regulatorios, permisos y mecanismos de contratación evolucionen con la misma rapidez que los objetivos anunciados.
El adelanto de la meta de generación limpia representa una de las señales más claras de la política energética de la actual administración. La conversación ya no gira únicamente en torno al papel del Estado en el sector eléctrico, sino a cómo acelerar la expansión de la capacidad instalada para responder al crecimiento de la demanda y fortalecer la competitividad del país.