CEPAL: la transición energética puede fortalecer el crecimiento económico de México
Actualizado el 2026-07-20 14:06:34
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAl) presentó el estudio “Transición energética y crecimiento económico en México: una mirada hacia un desarrollo sostenible y sostenido”, en el que evalúa los impactos de una transición energética sobre la actividad económica en México; y sustenta que diversificar la matriz eléctrica hacia fuentes renovables fortalecería el crecimiento económico de México.
Una de las principales conclusiones del estudio es que la transición energética dejó de ser tan solo una estrategia para reducir emisiones de gases de efecto invernadero, y actualmente representa una política económica capaz de impulsar el crecimiento, fortalecer la cadenas productivas y mejorar la competitividad del país.
El organismo señala que el sector eléctrico tiene efectos multiplicadores sobre prácticamente toda la economía. La incorporación de nuevas tecnologías de generación limpia contribuye al cumplimiento de las metas climáticas y también favorece la creación de cadenas de valor, además de estimular la inversión y fortalecer sectores industriales estratégicos.
Aspectos destacados del estudio
El análisis de la CEPAL destaca que el verdadero potencial económico de la transición energética depende de la capacidad del país para desarrollar industrias alrededor de las tecnologías limpias. Esto implica promover manufactura nacional, servicios especializados, infraestructura eléctrica, almacenamiento de energía, digitalización de redes y formación de capital humano.
Otro aspecto relevante es que existe un impacto diferenciado en el PIB según la tecnología: por cada punto porcentual adicional de generación termoeléctrica, el PIB crecería 0.4 puntos, con hidroeléctrica, 0.2 puntos; con nuclear, 0.1 punto y carboeléctrica, 0.03 puntos. En contraste, el ciclo combinado, geotermia y eólica muestran actualmente un efecto negativo en la actividad económica, aunque las tecnologías solar y eólica conservan un alto potencial de crecimiento.
En este sentido, el ciclo combinado sigue siendo la principal fuente de generación en el país (55-60% del total) y, con datos de la Sener, la CEPAL prevé que cerca del 75% de la electricidad seguirá dependiendo de fuentes fósiles.
El organismo proyecta que si se resuelven las barreras institucionales, tecnológicas y financieras que hoy limitan la capacidad instalada renovable; el sector eléctrico puede pasar de ser un proveedor de insumos intermedios a un motor clave de arrastre económico hacia 2038.
El estudio enfatiza que el potencial económico de la transición dependerá de resolver diversos desafíos estructurales como la expansión y modernización de las redes de transmisión y distribución, el fortalecimiento de la infraestructura eléctrica, el desarrollo de sistemas de almacenamiento, una mayor coordinación institucional y un entorno regulatorio que otorgue certidumbre a la inversión pública y privada.
La publicación de la CEPAL confirma que la transición energética ya no puede analizarse únicamente desde la visión ambiental.
Para México, el verdadero desafío radica en convertir el despliegue de energías renovables en una política integral de desarrollo industrial que fortalezca las cadenas de suministro nacionales e incremente el contenido tecnológico de la economía.