Japón reafirma su apuesta por México y busca invertir en energía e industria
Actualizado el 2026-07-16 14:36:20
La Secretaría de Economía encabezó una reunión con representantes de la Federación Empresarial del Japón (KEIDANREN) y de la Embajada de dicho país en México, con el objetivo de profundizar la cooperación económica en un momento decisivo para América del Norte. Este acercamiento confirma que México continúa como un destino prioritario para la inversión asiática.
Durante el encuentro, el gobierno mexicano reiteró su compromiso de mejorar el ambiente de negocios para las empresas japonesas establecidas en el país, al tiempo que informó que actualmente da seguimiento a 39 proyectos de inversión provenientes de Japón y que ha atendido cerca del 90% de los retos identificados por estas compañías en los últimos cinco meses.
El fortalecimiento del diálogo bilateral ocurre en un momento en que México busca consolidarse como destino estratégico para nuevas inversiones derivadas del nearshoring y de la revisión del T-MEC. En este contexto, ambos países han puesto sobre la mesa la necesidad de desarrollar proyectos que fortalezcan la capacidad energética del país y permitan acompañar el crecimiento industrial previsto para los próximos años.
Aunque gran parte de la inversión japonesa en México históricamente se ha concentrado en las industrias automotriz, electrónica y manufacturera, la coyuntura actual abre oportunidades para ampliar la cooperación hacia infraestructura energética, debido a que las empresas japonesas no sólo buscan instalar nuevas plantas de manufactura; también requieren certidumbre sobre el suministro eléctrico, infraestructura logística y una ruta hacia la descarbonización.
El diálogo con Japón confirma que la competencia global por atraer inversión apunta a la disponibilidad de energía confiable y de bajo costo como un activo estratégico y elemento de competitividad. Si México logra traducir la nueva política energética en infraestructura, capacidad eléctrica y certidumbre regulatoria, el interés de Japón puede transformarse en una nueva ola de inversiones industriales.