Plan México elevará la presión sobre la infraestructura eléctrica
Actualizado el 2026-08-03 10:05:03
El Plan México contempla el crecimiento económico y fortalecer la industria nacional, sin embargo existe un problema de fondo: la red eléctrica no está lista para acompañar ese ritmo. Así lo advierte un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que calcula que el consumo de electricidad tendría que crecer casi al doble de lo que contempla la planeación oficial para que las metas del plan sean realistas.
El Programa de Desarrollo del Sistema Eléctrico Nacional (PLADESE) proyecta un crecimiento anual promedio de 2.5% en el consumo eléctrico entre 2026 y 2030. Pero según el IMCO, para que el Plan México realmente despegue se necesitaría un crecimiento de 4.5% anual, casi el doble. La diferencia es amplia; y en 2030, la demanda de electricidad sería 10.1% mayor a la que hoy contempla la planeación vigente.
Ese margen significa acelerar a gran escala las inversiones en generación, transmisión y distribución, los tres componentes que deben funcionar de la mano para que los nuevos proyectos industriales, de manufactura avanzada y de relocalización de empresas tengan la energía que necesitan.
Para el instituto, el punto más delicado está en la transmisión y distribución. De poco sirve generar más electricidad si no hay cómo llevarla a donde se necesita, sobre todo en las regiones con mayor concentración industrial y manufacturera del país.
Y el tiempo corre en contra, ya que los proyectos de infraestructura eléctrica suelen tardar años en pasar por planeación, permisos, financiamiento y construcción. La expansión del sistema deberá ejecutarse en plazos significativamente más cortos considerando lo anterior.
El IMCO señala que la única forma de cerrar esa brecha es combinar inversión pública y privada que permita ampliar la capacidad instalada y agilizar el desarrollo de las redes. El Plan México contempla sumar cerca de 32 GW de nueva capacidad antes de 2030, pero convertir esa meta en infraestructura real dependerá de qué tan rápido se ejecuten los proyectos, se construyan las redes y se generen las condiciones para atraer nueva inversión. Si el Plan México quiere cumplir lo que promete, la infraestructura eléctrica ya no puede verse como un tema técnico aparte, sino como una pieza central de la política industrial del país.